En verano, un local o una oficina pequeña pueden convertirse en un espacio incómodo en muy poco tiempo. A veces basta una mala orientación, una entrada continua de personas o equipos funcionando durante horas para que el calor se acumule más de lo esperado. Y cuando la instalación de aire acondicionado no está bien planteada, el problema se nota rápido: menos confort, peor ambiente de trabajo y más gasto.
En RCI Instalaciones sabemos que en estos espacios pequeños los errores se pagan más. No porque la instalación tenga que ser enorme, sino porque cualquier mala decisión afecta enseguida al rendimiento.
