Estás en la ducha y el agua pasa de caliente a fría sin haber tocado el grifo. Después recupera temperatura y, al poco tiempo, vuelve a cambiar. Cuando esta situación se repite, el problema deja de ser una simple molestia y empieza a afectar al confort diario de toda la vivienda.
En RCI sabemos que el agua caliente inestable puede tener distintos orígenes. Antes de pensar directamente en cambiar la caldera o el calentador, conviene observar cuándo ocurre y si afecta únicamente a la ducha o también a otros puntos de agua.
