Que un aire acondicionado gotee no siempre significa que exista una avería grave, pero sí es una señal que conviene atender cuanto antes. Muchas veces se empieza viendo una pequeña mancha de humedad, unas gotas cayendo desde la unidad interior o incluso agua acumulada cerca del equipo. Lo que parece un detalle menor puede acabar provocando un problema mayor si no se revisa a tiempo.
Además de resultar molesto, el goteo puede afectar al funcionamiento del aparato, dañar paredes o muebles y ser la antesala de una avería más seria. Por eso, cuando aparece agua donde no debería, lo mejor es no dejarlo pasar.
